La de ayer no fue una jornada plácida para el oficialismo tucumano. Durante todo el día, circuló el rumor de que las cenizas volcánicas impedirían que la presidenta, Cristina Fernández, encabece los actos por el 195º aniversario de la Declaración de la Independencia. A su vez, esto mantuvo en vilo la organización del acto que se realizará en el hipódromo, con todo lo que ello implicaba, en atención a las 30.000 personas que, según el Gobierno, asistirán al evento.
Durante la tarde, incluso, la versiones pendulaban, del contundente "no viene" al prudente "estamos esperando una llamada desde Casa Rosada". La confirmación, finalmente, llegó pasadas las 22.
Conmemoración
La eventual ausencia de la Presidenta en esta jornada hubiese impactado con mayor fuerza que en otros años. Ocurre que hoy se conmemora el vigésimo aniversario de la institución de San Miguel de Tucumán como capital de la República Argentina: hace dos décadas, el entonces presidente Carlos Saúl Menem rubricó el decreto 81/91, por el que se establecía que esta ciudad funciona como capital de la Nación los días 8 y 9 de julio.
En aquella oportunidad, el mandatario fue el anfitrión de otros tres presidentes de países latinoamericanos: Luis Lacalle (Uruguay), Jaime Paz Zamora (Bolivia) y Andrés Rodríguez (Paraguay). Debido a la intervención federal que pesaba sobre Tucumán, al frente del Poder Ejecutivo provincial estaba Julio César "Chiche" Aráoz.
Hasta la rúbrica de ese decreto, las celebraciones por los aniversarios de la Declaración de la Independencia estaban vestidos de estricto color local. De hecho, hasta el 91 sólo tres presidentes habían venido a Tucumán para encabezar las celebraciones patrias: Roque Sáenz Peña (1912), Juan Domingo Perón (1947) y Juan Carlos Onganía (como presidente de facto, en 1966). Perón, incluso, internacionalizó el festejo, debido a que invitó a su homólogo de Chile Gabriel González Videla que, de ese modo, se convirtió en el primer jefe de Estado en funciones de un país vecino en visitar Tucumán.
Centenario sin presidente
Si bien aún no se había institucionalizado la visita presidencial cada 9 de Julio, la ausencia más notoria resultó la del presidente Victorino de la Plaza, en 1916: el año del Centenario de la Declaración de la Independencia. En su lugar, envió al ministro de Justicia e Instrucción Pública (futuro Nobel de la Paz), Carlos Saavedra Lamas.
Aunque el decreto 81/91 aclaraba que la mención de capital de la República revestía carácter meramente simbólico, Menem le dio otro cariz, pues aquel 9 de Julio de hace 20 años realizó una reunión con su gabinete -los únicos ministros que no habían venido a Tucumán eran Domingo Cavallo (Economía) y León Arslanián (Justicia)- en los salones del entonces Grand Hotel del Tucumán.
Pero esa no fue la única actividad oficial del riojano en aquella jornada: también encabezó un acto en el que se entregaron tierras fiscales pertenecientes a Ferrocarriles del Estado a unas 2.500 familias tucumanas. Este evento se realizó en el club Caja Popular.
Asistencia no perfecta
Desde aquel día, todos los presidentes se hicieron presentes en Tucumán los 9 de Julio, aunque no todos los años. Quien más vino fue Menem, pero no lo hizo todos los años de sus dos mandatos, luego del 91: entre ese año y 1998 vino cinco veces. En 1996 y en 1997, Menem fue representado por el jefe de Gabinete, Jorge Rodríguez; en 1999, por el ministro de Educación, Manuel García Solá: el funcionario de menor rango que encabezó los actos
Fernando de la Rúa fue el primero en asistir con su esposa, Inés Pertiné, algo que se repitió durante los mandatos de Néstor Kirchner y de su esposa. Eduardo Duhalde debió soportar la mayor falta de fervor popular, debido a la situación política por la que atravesaba la Argentina en 2002.
En 20 años, Kirchner fue el primer presidente en no asistir a un Tedeum, en 2006. Por su parte, Cristina, desde que asumió -el 10 de diciembre de 2007- sólo asistió en una ocasión: el 9 de Julio de 2009. De hecho, esa terminará siendo la única vez en que la Presidenta habrá participado del oficio religioso, en este mandato, ya que hoy tampoco estará presente.
En octubre se elegirá, entre otros, presidente. El 9 de Julio del año que viene podría encontrar a la Presidenta otra vez al frente del Poder Ejecutivo Nacional; o, por el contrario, a alguno de los candidatos opositores que pretenden sentarse en el "Sillón de Rivadavia".